PIEL VIVA

PIEL VIVA

Periodo
2025-1
Tipo de Resultado
Sector económico
Temática
NBC secundario
Asesores
En un futuro donde tecnología y naturaleza coexisten, el cuerpo-vestido es un organismo vivo que respira, siente y cambia con el entorno. Una piel tecno-orgánica que potencia la sensibilidad humana y reconecta con la naturaleza a través del arte.
Resumen

Cuerpo-vestido es una propuesta de diseño experimental que imagina la prenda como un organismo vivo: una extensión del cuerpo humano que interactúa con el entorno natural a través de la tecnología y la materia viva. No busca perfeccionar ni adornar al ser humano, sino reconectarlo con la naturaleza, potenciando su sensibilidad y capacidad de transformación. Este vestido se concibe como un ente vivo que respira, crece y cambia según quien lo habita y el contexto que lo rodea. La propuesta parte de una visión del diseño centrado en lo vivo, que valora los procesos naturales e integra lo textil con lo orgánico. En lugar de imponer formas estáticas, permite que lo natural evolucione dentro de una estructura pensada para acompañar ese crecimiento. Así, el vestido se vuelve un espacio simbiótico donde cuerpo, textil y vida vegetal coexisten. Durante la experimentación se probaron semillas de chía sobre algodón, que no germinaron por exceso de humedad. Esto llevó a replantear el soporte, optando por semillas de lechuga y albahaca germinadas sobre liencillo y gaza, con un núcleo de abono entre ambas capas. Las estructuras se organizaron en bloques modulares con celdas internas que permiten una distribución uniforme del crecimiento vegetal, sostenidas con costuras estratégicas y conectadas entre sí mediante argollas metálicas. El diseño final adopta la silueta de un vestido de gala, reforzando la carga simbólica del proyecto: una pieza sofisticada que incorpora vida real y procesos naturales. Lo estético se convierte en un lenguaje de transformación. Más que una innovación formal, Cuerpo-vestido es una postura ética: vestir ya no es cubrirse, sino cultivar una relación viva entre el cuerpo y el ecosistema.

Contexto

Vivimos en una era de creciente desconexión entre el ser humano y su entorno natural. La urbanización acelerada, el avance tecnológico y la cultura del consumo han generado una experiencia cada vez más artificial del cuerpo y su relación con el ambiente. Frente a este panorama, emergen propuestas que Re imaginan el vínculo entre lo humano, lo vegetal y lo tecnológico, buscando reconectar al individuo con lo vivo a través del arte, la moda y el diseño especulativo. El proyecto Cuerpo-vestido surge desde esa urgencia: la de imaginar un futuro donde naturaleza y tecnología no se excluyan, sino que dialoguen como aliadas en la creación de nuevas sensibilidades. Inspirado por el trabajo de artistas como Agi Haines y Lucy McRae, se inscribe en el bioarte y el diseño especulativo, explorando nuevas formas de habitar el cuerpo desde interfaces sensibles y orgánicas. Aquí, el vestido deja de ser un objeto ornamental o una barrera; se convierte en una extensión viva del cuerpo, un puente entre lo biológico y lo artificial. El “vestido vivo” desafía los límites del diseño tradicional, proponiéndolo como un proceso abierto, adaptativo y colaborativo con los ritmos de lo natural. La experimentación comenzó con la germinación de semillas sobre algodón, fallando por exceso de humedad. Esta dificultad llevó a desarrollar un sistema modular de liencillo y gaza, con celdas internas de abono, que favoreció el crecimiento vegetal. Así, el vestido se construyó como una red de vida, adaptable, simbiótica y cambiante. Esta prenda no se lleva: se cultiva. Es una metáfora del cuidado y una declaración ética. En tiempos dominados por lo artificial, lo vivo es el nuevo lujo, y el cuerpo, un territorio fértil de exploración sensorial, poética y política.

Objetivo

El proyecto Cuerpo-vestido tiene como objetivo diseñar y materializar una prenda viva: una extensión sensible del cuerpo humano que integra tecnología, naturaleza y moda. Esta propuesta busca redefinir el concepto de vestimenta desde una estética tecno-orgánica, donde el vestido no solo cubre, sino que respira, reacciona y conecta al usuario con su entorno. Más que una creación estética, es una exploración crítica y poética sobre el futuro del cuerpo y el diseño. La prenda se concibe como un sistema vivo, abierto y mutable, en constante diálogo con el entorno y con quien la habita. Este enfoque propone un diseño que no busca controlar ni fijar, sino co-crear con organismos vivos, aceptando la transformación como parte esencial del proceso. Para su desarrollo, se aplicó una metodología basada en la experimentación biotextil. Inicialmente se intentó germinar semillas de chía sobre algodón, sin éxito debido al exceso de humedad y aparición de hongos. Esta dificultad permitió afinar la técnica y comprender mejor los ritmos de lo vivo. Se diseñó entonces un sistema modular compuesto por bloques de liencillo y gasa, con celdas internas de abono y semillas de lechuga y albahaca. Al germinar, estas conforman un jardín textil que da forma al vestido. El resultado es una pieza de gala pensada no solo para impactar visualmente, sino también para invitar a reflexionar sobre la sensibilidad del cuerpo y el rol del diseño como puente entre lo orgánico, lo humano y lo artificial. La prenda evoluciona con el tiempo, adaptándose al clima, las estaciones y las emociones del usuario. Cuerpo-vestido propone así una ética del diseño vivo, donde el error, el cambio y la interacción con el entorno son el corazón del proceso creativo.