Las industrias culturales y creativas (ICC) han sido definidas como un sector económico de actividades basadas en el arte, la cultura y la creatividad. A pesar de su potencial económico, presentan fragilidades que pueden derivar en vulnerabilidad económica. Entre ellas, su escasa visibilidad, la ambigüedad conceptual alrededor de lo que son las ICC, así como la forma como se encuentran configuradas, y un bajo reconocimiento de su diversidad sectorial. Esto dificulta consolidar una identidad colectiva como industria, también una identidad individual relacional de sus emprendimientos y agentes. La falta de visibilidad genera una fragmentación de la memoria colectiva sobre el aporte cultural y patrimonial de las ICC, lo que conlleva una pérdida de identidad. Como menciona Gilberto Giménez (2010), la construcción de identidad no depende solo de cómo un sujeto se define, sino del reconocimiento del otro. Para este proyecto se toma como caso de estudio el sector editorial, específicamente el de las librerías independientes. Entre las problemáticas identificadas se encuentra el desconocimiento de la noción de librería independiente, falta de reconocimiento de su aporte cultural, así como una necesidad por tener mayor visibilidad. Entonces, se plantea una propuesta desde el diseño gráfico: una interfaz concebida no solo como herramienta digital, sino como un “lugar o espacio de interacción” (Scolari, 2021, p. 29). Se busca el diseño de una plataforma orientada a facilitar la comprensión e interacción con las ICC, sus sectores y agentes, destacando su aporte al patrimonio cultural. El proyecto se enmarca en un trabajo conjunto con profesores proyectistas de la Universidad Piloto de Colombia, donde se ha desarrollado esta estrategia en diálogo con participantes de las ICC.
El proyecto se centra en las librerías independientes ubicadas en las localidades de Chapinero y Teusaquillo, donde existe una importante concentración de este tipo de espacios. Como micro escenario se eligió la librería San Librario, para identificar los elementos que construyen su identidad individual, tales como sus pertenencias sociales, atributos particularizantes, narrativa biográfica y características diferenciadoras desde la percepción de las audiencias, de acuerdo con la propuesta de Gilberto Giménez (2010). Las librerías comerciales o de cadena, se caracterizan por contar con más de tres puntos venta físicos, una amplia oferta de libros y géneros literarios, un catálogo influenciado por los “best sellers”. Por otro lado, las librerías independientes tienen un máximo de tres puntos de venta físicos y suelen ofrecer una programación de eventos culturales, que incluyen talleres artísticos, clubes de lectura, entre otras actividades que promueven la cultura y el arte local, pero siempre en torno a los libros. En este contexto se torna importante comprender las librerías independientes no solo como puntos de venta, sino como agentes culturales activos, que aportan a la memoria colectiva de las ICC, así como al patrimonio cultural y al ecosistema de las industrias creativas y culturales de la ciudad.
Diseñar un recurso gráfico desde el diseño de interfaz que facilite la comprensión de las industrias culturales y creativas, y promueva su visibilidad, tomando como caso de estudio la librería independiente San Librario.